Madrid, España. El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club fue suspendido el sábado 10 de octubre después de que aficionados del conjunto local lanzaran objetos al terreno de juego durante el partido, generando una situación que impidió garantizar las condiciones de seguridad necesarias para continuar.
El encuentro apenas llevaba 13 minutos cuando comenzaron a caer sobre el césped numerosos aviones de papel y pelotas de plástico de colores. La acción formó parte de las protestas de seguidores del Rayo contra la gestión del presidente del club, Raúl Martín Presa.
El árbitro interrumpió el partido en varias ocasiones e intentó reanudarlo después de que se realizaran advertencias por megafonía. Sin embargo, los lanzamientos continuaron y los jugadores tuvieron que regresar a los vestidores.
Finalmente, tras dialogar con los entrenadores y capitanes, el cuerpo arbitral decidió suspender definitivamente el encuentro por motivos de seguridad. El marcador se encontraba 0-0 al momento de la suspensión.
El partido tenía especial relevancia para el Rayo Vallecano, ya que representaba su regreso a su estadio para disputar un encuentro oficial después de varios meses sin jugar allí debido a problemas relacionados con las condiciones del recinto.
La suspensión generó reacciones entre aficionados, autoridades y representantes del futbol español. El caso volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la responsabilidad de los clubes, el comportamiento de las aficiones y la necesidad de garantizar la seguridad dentro de los estadios.